marcosvillaverde

MARCOS BLANCO VILLAVERDE: POEMAS

Publicado el 8 febrero, 2017 | Literatura

Referente a todo aquello
Que guarda alguna relación
Con conceptos siempre subjetivos
Que varían según los ojos
De quienes los miran:
No me mojo.

Respecto a lo intangible
-Aquello que se oculta y se desvela-
No estoy a disposición de su verdad.

En cuanto a conjeturas
Siempre improvisadas
Por la imaginación:
No a lugar.

ME VUELVO POR LOS DESTIERROS
DEL VACÍO;
DE MI DULCE IGNORANCIA.

———————————————————————————————————————-

El que acepte en su seno al niño que anida todavía en mis sueños, se sorprenderá.

Si te asomas, podrás ver tanto pecado que la virtud se esconderá trémula, entre barrotes de vejez lapidada, de feliz impulso.

Te sentirás vulnerable al no poder controlar a la bestia,
Sentirás desprotección al pretender cambiarme.

Y los errores que encadena mi dolor me salva una y otra vez del tedio, de la hoguera donde se protegen del frío los cobardes.

El que acepte al niño que llevo dentro:

Descubrirá un mundo que desconoce:
Con sus glorias Y también sus miserias.

——————————————————————————————————————–

Tierno maullido de leon,
No reluce ya el oro del temor.
Leyes salvajes, togas mancilladas
Por orden
Y
Control

Exclavitud preventiva,
Instinto amputado.
Un discurso muy honrado
El que pregonan
Las bestias nacidas
De la moral.

Sin embargo,
Bajo el árbol
Me siento mejor.
Aquí, apenas detecto sombras.
Es un hábitat tenue,
Un verano y un invierno,
Una primavera anidando
Tentaciones.

Son sus ramas
Exhibicionistas engranajes
Para rejuvenecer.

Verdes raíces brotando
De algún virgen amanecer.

———————————————————————————————————————

La poesía febril que anoche te escribí
No habla de ti, ni de mi.
Tampoco incluye un nosotros.

La poesía febril que anoche te escribí
No se pavonea desde las alturas,
Ni alardea de artificios.

Buscando en las profundidades de la noche
Una pizca de lucidez que me lleve a creer
Y crear una vez más un insignificante poema;
-Sin alcanzar conclusión.

El poema febril que anoche te escribí
LLeva la firma del olvido, de la derrota anticipada.

La poesía mojada de una promesa que no dice nada,
Que calla a la hora de hablar, de temblar,
De agarrar con las dos manos la felicidad.

Una poesía que no dice nada,
Que habla sobre incoherencias.

———————————————————————————————————————-

Comiendo tras el postre
Un enorme pastel de monedas,

El suntuoso jardín del pecado
[preparado

Y mi alma sedienta, estrechándole
La mano a elegantes criminales.

Sé que este brindis es en vano
Hermano de la meritocracia y
[de la razón.

Primo de las rastas que brotan del
Corazón del buen negociador.

Caras de póquer ahogando a la
Naturalidad de mi barrio.

Allí; ya no me atracan, sinó que me
[estafan.

Sacándose fotos con la muerte.
Adulterando a la resurrección
Cuyos huesos retumban sin eco

Sobre la consciencia de las piedras.

——————————————————————————————————————-

Vacío total:
Abandóname para siempre!
Mundo virtual:
Elévame sobre las nubes
De la inconsciencia;
¡Maquilla mi realidad!

Me encanta este nuevo paraíso!
Paraíso artificial creado por el hombre.
Ya no existe planta prohibida
Que logre curar mi aflicción.
Ya no hay respuesta, ni reacción.
El insípido progreso es mi somnífero.

Fútbol, televisión y represión;
La inteligencia y su defunción.

Efectos especiales, cine mudo
En pleno siglo XXI

Buscaré desde esta óptica en 3-D
Alguna pista que me arrastre de nuevo
Por los suburbios de mi imaginación.

———————————————————————————————————————-

Hay quien trepa por sus ideas,
Luciendo sus ideas con orgullo.
Cada uno con su cual-
Con la teóricamente suya.

Caminando rectos, van mudando
[de tejado
Mutando perpetuos de salón;
Y su recuerdo frío está ya colmado.

Saturados del traje desde siempre lucido
Han dejado de mofarse del mío
-para contratarme como estilista-

Parece que los tiempos están cambiando.

Al fin puedo salir a la calle.
Mirarles a los ojos, sentirme comprendido…
Ser yo mismo; Y un profeta de cartón
Me indica el camino tan recorrido ya por mí.

Os sonará extraño pero…
Quizá haya llegado la hora
De cambiar yo también.

¿Te gusta este artículo? ¡Compártelo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *